En los años anteriores hemos utilizado diferentes elementos
comunes para dar forma a los Ciclos de Conferencias organizados por el Centro
de Estudios Históricos Fray Pasqual Salmerón desde 2016, año en el que
comenzamos a desarrollarlos. En aquel momento con la Región de Murcia como
fondo. Murcia Siglo a Siglo fue su denominación y mediante distintos
ponentes expusimos su desarrollo histórico a través de los acontecimientos
principales ocurridos en cada uno de ellos, desde el siglo XVI al XX.
Entre paréntesis, teniendo en cuenta que la pandemia nos
robó un Ciclo que ya teníamos completamente preparado, nos encontramos ante el
décimo Ciclo de Conferencias.
A continuación, decidimos centrarnos más en Cieza y por
ampliación en su comarca. En uno de ellos se expusieron las relaciones
entre dos poblaciones vecinas, Cieza y Abarán, observadas desde distintos
puntos de vista, desde la historia, desde la economía y desde otros aspectos de
carácter social. Cieza y Abarán. El río que nos une fue el título adoptado.
Un elemento central que continuó con el titulado Momentos decisivos de la
Historia de Cieza y de Abarán.
De modo que hemos seguido en los años precedentes esta pauta
de acercamiento entre las poblaciones vecinas, lo cual hemos comprobado que ha
servido como modelo en otras acciones culturales o económicas que se han
desarrollado en estos años por otras entidades, tanto públicas como privadas,
en alguna ocasión recogiendo incluso nuestro propio título.
Decimos la comarca, pero para que ello fuese realmente así
nos faltaba Blanca, ausente en los ciclos anteriores. Esa es la novedad del
presente Ciclo de Conferencias, que este año acabará precisamente en Blanca.
Ya hemos visto cómo hemos utilizado determinados elementos
comunes para dar forma a los Ciclos de Conferencias. Siempre a través de los
hechos acaecidos, de personajes distinguidos, de costumbres o de leyendas que
entre todos han conformado nuestra historia, en definitiva.
En esta ocasión lo hemos planificado a través de un elemento
que no hemos desarrollado hasta ahora: el arte. Cieza Abarán Blanca. El
arte que nos une es su título.
El arte puede unir a los territorios al transformar
espacios físicos en lugares con carga emocional, cultural e histórica, creando un
sentido de pertenencia y cohesión comunitaria, porque funciona como una
herramienta de apropiación, identificación y reinterpretación del entorno
natural y urbano.
Unos de sus exponentes lo constituyen los museos y las
galerías, que sirven como puntos de encuentro físicos y culturales, donde las
personas convergen, dialogan y reflexionan juntas. Pensamos, aunque por fortuna
no es el único, en el Museo de Pedro Cano, cuya Fundación que lo sustenta
fue constituida en diciembre de 2008.
El presente Ciclo comenzará el próximo 26 de febrero con una
charla a cargo de Ángel Almela Valchs con el título de “La generación
del Caimán. Una aproximación al cambio cultural y literario en Cieza de 1976 a
1980”.
Podemos entender la escultura como el arte que moldea la
historia. Podremos acercarnos a ese registro duradero en nuestro entorno
más cercano a través de María Dolores Piñera Ayala, quien nos ofrecerá la
charla titulada “La obra del escultor Francisco Marco a orillas del río
Segura: el proyecto ornamental de las fincas del Menjú y Cañaverosa”. Y
de Juan Antonio Fernández Labaña con “Las imágenes de vestir en Francisco
Salzillo”.
Un teatro emblemático en nuestra comarca es el Teatro
Cervantes de Abarán. Edificado en el año 1926 en el espacio que ocupaba el
Cinema Cervantes, es obra del arquitecto José Antonio Rodríguez. De modo que
nos encontramos en su centenario. Para referirnos todos los detalles contaremos
con Alfredo Jiménez Gómez, quien nos los expondrá en Abarán, el día 28 de
marzo, en la charla titulada “Teatro Cervantes, 1926-2026, Belle Epoque y
Obra Civil en el primer tercio de S. XX en Abarán”.
La música, entendida como expresión colectiva, es el
arte de organizar sonidos y silencios en el tiempo para comunicar emociones,
identidad, cultura y valores compartidos por un grupo de personas. No es solo
un producto artístico individual, sino una experiencia social que une a
individuos, refuerza la cohesión comunitaria y actúa como vehículo de memoria
histórica y cultural. El próximo 9 de abril tendremos ocasión de
comprobarlo en la charla titulada “El violín como voz de la tierra: la
música clásica en la Región de Murcia desde Cieza”, una mirada de Antonio
García Egea, catedrático de violín.
Y el día 30 de abril cerraremos el Ciclo en el Museo
Pedro Cano de Blanca.
La relación entre la pintura y la comarca de Cieza, es
profunda, marcada por la belleza del paisaje del valle de Ricote y el río
Segura, así como por una notable tradición de artistas locales. Cieza ha sido
fuente de inspiración y cuna de talentos artísticos. Pensemos en Jesús
Carrillo, en Manuel Avellaneda y en Cayetano Toledo Puche. En José Lucas o
Pedro Avellaneda. O en Pedro Cano.
“Pintar y Vivir. Charla-Coloquio con Pedro Cano” es el título de la última actividad del Ciclo, el 30 de abril. Con la participación de Francisco J. Salmerón y Antonio F. Gómez.

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